PARTICIPACIÓN CIUDADANA:  

La intervención y el involucramiento de la ciudadanía en la toma de decisiones se torna cada vez más necesaria para una mejor calidad de la democracia. Los ciudadanos pueden contribuir de una manera importante en la solución de temas como la seguridad, la recolección de residuos, la violencia, la pobreza, el medio ambiente. Y por eso es relevante que se sientan escuchados, que sus opiniones sean tomadas seriamente y que puedan sentirse involucrados en el desarrollo de su barrio, su municipio o su provincia. La participación ciudadana genera más conocimientos, más confianza pública y políticas públicas más eficaces.

DEMOCRACIA LOCAL:

El gobierno y la democracia locales son el nivel de autoridad pública al que la ciudadanía recurre en primera instancia para resolver sus problemas. Manejar el impacto de la globalización y del crecimiento urbano, promover la eficacia y la eficiencia en la prestación de servicios, fomentar la paz social y crear oportunidades de empleo son algunos de los principales desafíos que enfrenta la democracia al nivel local.

OPINIÓN PÚBLICA:

La opinión pública, junto a la consolidación de los medios masivos de comunicación, se ha transformado en una de las fuerzas políticas más importantes. Nos centramos en su estudio y el análisis de los valores, las opiniones y las creencias en la sociedad, a los efectos de brindar diagnósticos sobre las tendencias que influyen en la toma de decisiones en los ámbitos público y privado.

FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL: 

Consiste, a nivel organizacional, en la mejora de la eficiencia y la eficacia. Para poder alcanzar sus objetivos o metas, las organizaciones deben dar cuenta de sus capacidades y herramientas institucionales (Asesoramiento y asistencia técnica, capacitaciones, participación, comunicación).